Octágono


Después de unir los puntos, se trazó la simetría que conectó la visión de dos existencias. Mi lengua en el oído te lo decía despacito y mis manos frías se te enterraban en los huesos. Tú giras el fuego y la circunferencia se triangula: ya no quiero seguir viendo el mundo si no es desde tu ombligo.

Texto: María José
Fotografía: María José

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s